19.3.07

Papel araña

Hace unos días mi madre me regaló un nuevo teléfono celular, y me lo mandó por encomienda, en un colectivo. El nuevo teléfono tiene memoria interna, cámara de fotos, recordatorios, sonidos polifónicos, radio FM, batería de larga duración. Tiene una opción para desviar las llamadas cuando me quedo sin batería, para que suenen, por ejemplo, en otro teléfono que esté cerca. Tiene browser: puedo navegar por internet. Puedo ponerle la voz de Homero Simpson para que suene así: ahora, gracias a un cable USB que trajo, escucho los mensajes con la voz de Homero que dice "Flaaaaaandeeeers, Flaaaaaandeeeers..."; "Qué!"; "Flaaaaaandeeeers, Flaaaaandeeeers..."; "Qué!!!"; "Jojo, pon atención, ya te hice voltear". Dicen que es el teléfono más elegante del mercado. Y puedo mandar mensajes multimedia.
Mi madre me lo despachó adentro de una caja de zapatos, y la caja fue forrada con papel araña. Azul. Brilloso. Impecable.
A la caja de zapatos la tiré. Al papel lo dejé varias horas sobre el sillón, doblado. Miré el teléfono y el papel. Imaginé a mi mamá comprando un metro de papel araña, en una librería oscura, con el teléfono sin estrenar en la cartera. El teléfono y el papel. El teléfono y el papel que usaba cuando iba al primario para forrar los cuadernos, con las telas de araña que luego dirigían las líneas de la birome que contorneaban esos círculos concentricos, con lápices Faber Castell y cartucheras de dos pisos, de las que salían lupas y reglas y tenían incorporado el sacapuntas, un cajoncito, imanes para las tapitas que chasqueaban al cerrarlas. El télefono celular más elegante del mercado con posibilidad de incorporarle un tono MP3 y el papel araña color azul, grueso, brillante y opaco, atemporal, difícil de manipular.

1 comentario:

Lunita dijo...

Claro... la imagen que usted crea no es azul. Sino amarilla...
Y lo que hace dificil de manipular a ese papel es la escencia de las cosas simples. Esas que nos hacían tan felices...